Emprendedor: Conocerte puede ser tu mayor ventaja

Quizás conocerte sea el movimiento estratégico que tu negocio necesita…

Sabes más sobre tu celular que sobre ti mismo. Y eso te está costando caro.

En mi vida, en mi experiencia, y observando a la gente a mi alrededor, me di cuenta de que más del 90% de las personas no se conocen en absoluto.

Por eso hoy quiero hablarte sobre cómo conocerte a ti mismo puede ser tu mayor ventaja competitiva.

Quizás no te habías planteado esto, pero conocerte bien a ti mismo, puede ser el mejor «movimiento» para escalar y mejorar tu negocio.

Conoces cómo funciona tu celular o cualquier artefacto, pero… ¿y tu mente?

Seguro conoces:

  • cuántos GB tiene tu celular
  • cuántos megapíxeles tiene su cámara
  • qué sistema operativo usa

Como emprendedor, dominas plataformas, redes sociales y software avanzado.

Pero… ¿te conoces a ti mismo? ¿Sabes cómo funcionas realmente?

La mayoría no tiene idea de cómo opera su mente, sus emociones, por qué toma ciertas decisiones o qué la motiva de verdad.

Déjame decirte que no saber esto te deja en gran DESVENTAJA.

¿Cómo es posible que otros puedan conocerte mejor que tú mismo?

Seguro te pasó que alguien te dijo cosas como:

  • “Eres muy bueno explicando cosas.”
  • “Tienes facilidad para hablar en público.”
  • “Eres muy hábil con las cosas digitales.”

Te sorprende porque a veces ni siquiera lo habías notado tú mismo.

¿No te parece irónico? Que alguien que te conoce hace poco tiempo pueda identificar virtudes tuyas con claridad, mejor que tú mismo.

Tú vives contigo hace más tiempo y eres incapaz muchas veces de nombrar tus cualidades.

Dale un papel y un bolígrafo a cualquier persona y pídele que se describa. Vas a ver cómo se queda en blanco.

¿Por qué pasa esto?

Quizás por miedo a encasillarnos o simplemente porque nunca nos tomamos el tiempo de profundizar en quiénes somos realmente.

Si no defines tu meta, alguien más lo hará por ti

Si no decides lo que realmente quieres, alguien más lo decidirá por ti:

  • la sociedad
  • las redes sociales
  • el mercado
  • si tienes un empleo, tu jefe
  • tus familiares

Sin darte cuenta, vas a adoptar “metas” que nunca fueron tuyas en primer lugar.

¿De qué sirve tener éxito en algo que jamás quisiste?

Cuando alcanzas cierto nivel de estabilidad, dinero o confort en algo equivocado, salir de ahí se vuelve aún más difícil.

Necesitarás una ruptura aún más fuerte para liberarte de esa jaula.

Por eso, antes de pensar en estrategias, tácticas o hacks, primero tienes que hacerte esta pregunta:

¿Qué quiero realmente?

Porque no hay peor cosa que tener éxito en algo que nunca quisiste.

He mirado decenas de entrevistas a grandes empresarios, personas que han tenido éxito, sobre todo me gusta ver las entrevistas a personas ya mayores.

Estas personas, cuando se les pregunta qué hubieran cambiado, siempre mencionan que les hubiera gustado haber trabajado más en su propósito y no solo enfocarse en ganar dinero o hacer negocios.

La gran mayoría menciona que desea haber pasado más tiempo con familia y amigos.

Estamos hablando de algo muy serio acá ¿No lo crees? Se trata de tu vida, lo que quieres, tu futuro, tu felicidad, tu realización.

¿Por qué entonces no comenzamos por el final? Por el resultado que queremos, por definir nuestra meta en primer lugar, y eso comienza por conocernos.

Cómo empezar a conocerte (y usar eso a tu favor)

No quiero dejarte solo con teoría. Te comparto prácticas que personalmente me sirvieron muchísimo:

  1. Interésate por cómo funciona tu mente y cuerpo

Aprende sobre cómo funciona el cerebro, la dopamina, las emociones, por qué procrastinas y te autosaboteas. Interésate también en cómo funciona tu cuerpo para tener más energía y mejor calidad de vida.

Yo no soy un experto en esto, pero hay muchos libros y contenido que pueden ayudarte. Entender esto te saca del piloto automático.

  1. Escribe tu historia personal

Haz el ejercicio de escribir tu propia biografía. Nada complicado: simplemente recuerda desde tu infancia hasta hoy en orden cronológico.

  • ¿Qué cosas te marcaron y cómo creciste?
  • ¿Qué patrones repetiste sin darte cuenta?
  • ¿Cuáles fueron tus mayores desafíos y cómo los superaste?
  • ¿Qué momentos positivos definieron quien eres hoy?
  • ¿Qué te gusta realmente hacer y cómo descubriste tus pasiones?

Ponlo en papel.

La claridad llega cuando te lees a ti mismo.

No puedo enfatizar lo suficiente lo poderoso que es este ejercicio. Solo pruébalo.

  1. Haz journaling (escribir en un diario)

No es algo romántico tipo «Querido diario». Es un ejercicio de introspección que ayuda a ordenar tu mente, descubrir patrones y generar claridad.

Si investigas un poco, vas a ver que muchas personas brillantes de la historia practicaban alguna forma de escritura reflexiva.

La Biblia misma es resultado de hombres sabios que escribieron. Fue inspirada por Dios, pero ellos tuvieron que estar escribiendo para recibir esa revelación.

Grandes figuras históricas como Da Vinci, Benjamin Franklin lo hacían. Grandes empresarios actuales como Richard Branson y Warren Buffett.

Haz la prueba. Mientras tanto, el mundo seguirá scrolleando.

Vamos, ambos sabemos que haz probado hacks, trucos, buscaste todo tipo de consejos para tu negocio en las redes sociales. Entonces qué más da, no me creas, solo prueba esto.

Esto no es un hack. Es lo que realmente funciona.

Sé que no es un consejo convencional, ni un prompt de ChatGPT que puedes copiar y pegar. Sé que genera fricción y que solo 1 de cada 10 personas lo intentará.

Todo el mundo tiene prisa por las tácticas rápidas y lo que parece productividad, pero al final es huir de lo verdaderamente esencial.

Así que no hay excusas:

Saca papel y bolígrafo y empieza ahora mismo si puedes, o si prefieres lo digital, crea un documento de google o en tu app de notas del celular y empieza a escribir quién realmente eres.

Si no tienes tiempo para ti mismo entonces no sé que decirte.

Te comparto este tipo de perspectivas porque fue lo que realmente me ayudó a avanzar en mi vida y en mi negocio.

Ahora, la decisión está de tu lado.

Nos vemos en la próxima.

Compartir Blog

Habla conmigo